lunes, 1 de junio de 2015

Con la iglesia topamos de nuevo amigo Sancho

 
«Nadie que conozca al padre Chus se cree esas acusaciones de abusos a menores; no existe ninguna prueba de cargo que respalde su expulsión del estado clerical y por eso estamos estudiando todas las medidas posibles para defenderlo». Marcelino Galán, arquitecto de profesión y amigo del exsacerdote desde que en la década de los 80 lo conoció en el Instituto Jovellanos, habla en nombre de «las muchísimas personas que respaldan su inocencia».
«Desde el primer momento no entendemos la forma en la que se ha llevado el proceso desde el Arzobispado. Mientras que en muchos casos se intenta tapar para que no salga a la luz pública, en lo referente al padre Chus hay mucho interés en que se haga público», dice, aludiendo a los dos comunicados difundidos por la archidiócesis esta misma semana anunciando que todas sus funciones sacerdotales quedaban suspendidas y que se le había dispensado del celibato por unos delitos que consideraban probados, «entre los que se encontraban la grave conducta inmoral contra el sexto mandamiento del Decálogo y el abuso de menores, según las normas canónicas vigentes (menos de 18 años)».

No hay comentarios: