viernes, 1 de junio de 2018

Rajoy: “Ha sido un honor dejar una España mejor que la que encontré”

La gente pasaba anoche delante del restaurante Arahy, al lado de la Puerta de Alcalá, y preguntaba qué pasaba, con tantos periodistas esperando. Que dentro está Rajoy, le decían. "¿Pero no estaba en el Congreso?", se extrañaba una señora. Cuánta ingenuidad ciudadana, es reconfortante. Aún no se había enterado de que en el Congreso no estaba desde las dos de la tarde, se fue como cabreado, de mala manera, y que nadie tenía ni idea de dónde había ido a parar mientras se desarrollaba su propia moción de censura. Que al final se siguió celebrando en rebeldía y contumacia, sin la comparecencia del presidente del Gobierno. Los que subían al estrado le hablaban al bolso de Soraya Sáenz de Santamaría, que estaba colocado allí y hay quienes aseguran que en ese trance el accesorio pudo llegar a desarrollar un sentido de Estado más o menos equivalente. La Sexta localizó dónde había ido a comer Rajoy y se puso el cronómetro: pasó unas ocho horas en el restaurante. Comida y una larguísima sobremesa. Café, copa y puro con amigotes ministros pasando del rollo del Congreso de los Diputados


El restaurante tiene aire de fusión oriental y la carta, muchas opciones para pasar la tarde. Menú degustación de 60 euros. Pez mantequilla trufado. Croquetas cremosas de boletus. Exquisiteces para pasar el mal rato o, simplemente, para pasar el rato, porque sí. Variedades de atún rojo, cebiche, sashimi, tataki y vaca rubia gallega. ¿Postres? Tal vez Rajoy encargaba un mango y maracuyá con jengibre y fresas, o engullía un coulant de chocolate, mientras en el Congreso intervenía el portavoz del PNV, Aitor Esteban, y anunciaba al bolso que apoyaba la moción de censura. Allí solo estaban para escucharle Soraya Sáenz de Santamaría y seis ministros ajenos a la comilona, que comieron una cosa rápida por el Congreso y se mantuvieron en sus escaños. Es de suponer que le mandaron un mensaje, Rajoy lo comentaría con los comensales. Quién sabe si deprimido, o eufórico, o discutiendo sobre la dimisión, pero la de Zidane.
Cuando se corrió la voz, al final de la tarde, se fueron amontonando periodistas y curiosos en la puerta del restaurante, mientras los servicios de seguridad pensaban cómo sacar de allí al presidente sin que pareciera demasiado surrealista y, lo peor, que pareciera normal, Rajoy saliendo de cenar como un día cualquiera. Si no hubiera sido comida-merienda-cena, ni el día que era. Es de desear que aunque no avisara a sus señorías ni a los españoles, al menos lo dijera en casa. Se veía a los escoltas ir y venir por el portal de al lado, que debía de comunicarse con el local. Pero los vecinos tranquilizaban a la prensa: "No hay puerta de atrás". Al final Rajoy tuvo que salir por la puerta principal, si no del Congreso o la Moncloa, al menos del restaurante. Antes de irse le dio un abrazo al chef, a lo mejor por haberle hecho olvidar que tenía que ir a un pleno, y encima el del día que le echaban. Puso una sonrisa de circunstancias mientras sus guardaespaldas le dirigían hacia el coche. Quizá pensó con sorpresa que mira, ya se había hecho de noche. Parecía sobrepasado por la gente y los flashes, a deshoras. Pocas veces la realidad paralela del PP ha tenido una representación tan flagrante, o in fraganti. Su Gobierno hundiéndose, España pendiente del Congreso y Rajoy fumando puros en un reservado. Entretanto, a hurtadillas, salían por el portal a espaldas de la prensa Dolores de Cospedal, Íñigo de la Serna y Fátima Báñez, que tampoco aparecieron por la tarde por el hemiciclo. Arahy al final resultó ser muy apropiado, porque por lo visto, significa "cambio" en indio americano.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Presentaciones del libro "El perfil 59 Historias"

                                                            con el escritor   edgar Borges
                                                             en la casa del libro de Madrid

19/11/2016
1º PRESENTACION DEL LIBRO "EL PERFIL 59 HISTORIAS
Libreria 4 letras de Gijon
...
9/12/2016
2 PRESENTACION , Presentacion en CASA DEL LIBRO DE GIJON

27/1/2017
3ª Presentacion libro en CASA DEL LIBRO en Fuencarral (Madrid)

20/5/2017
4º Presentación del libro en la librería II Milenio de Oviedo

15/7/2017
5ª presentación y firma de ejemplares del libro
SEMANA NEGRA
En el stand de la libreria la Manzorga Espacio Cultural.

30-10-2017
6-Presentacion y firma en el club de prensa de La nueva España de Gijon

25-1-2018
7-Presentacion y firma en el Ateneo Jovellanos de Gijon

Presentación del libro "Y después de la noche seguimos"

16/5/2018
Presentación del libro "Y después de la noche seguimos" De Ediciones Camelot en la libreria " La buena letra" de Gijon  presenta el acto Rafa Guitierrez Teston

Hora 20-00
 

miércoles, 2 de mayo de 2018

El PP deja solo a Catalá en el frente con jueces y fiscales

“Me desmarco”, reconoció sobre la opinión de Catalá una fuente de la dirección nacional del PP, que señaló que ningún portavoz de la formación que sostiene al Gobierno ha apoyado aún explícitamente la afirmación del ministro. “Sin comentarios”, reaccionó otro integrante del grupo que aconseja semanalmente al presidente del partido y del Gobierno, Mariano Rajoy. A esa falta de apoyos se unieron también algunas críticas.

“Mi estupefacción alcanzó máximos por lo dicho por Catalá, pero también por todos los que vienen diciendo lo mismo y ahora se escandalizan, por la utilización partidista de la sentencia y por el daño que entre todos se está haciendo al estado de derecho y a la separación de poderes, en el que están participando partidos, medios y sociedad”, reconoció Borja Sémper, miembro del Comité Ejecutivo del PP, presidente del partido en Guipúzcoa y su portavoz en el Parlamento vasco. “El único sensato es Rajoy”, afirmó con rotundidad.
“Socialmente, [Catalá] acertó; institucionalmente, no”, apuntó un líder territorial con importantes responsabilidades orgánicas, que así puso el acento en que es responsabilidad del Ejecutivo ser exquisito en la observación de la separación de poderes.
Tras cerrar la primera parte del caso Cristina Cifuentes con la dimisión de la ya expresidenta de Madrid, la formación que sostiene al Ejecutivo se vio inmediatamente sorprendida por una nueva polémica. Aturdidos por la sucesión de noticias negativas, los portavoces del partido guardaron silencio sobre las palabras de Catalá escudándose en la falta de información o en que ayer era día festivo. Aunque el paso de las horas llevará a los principales dirigentes del PP a pronunciarse sobre las palabras del ministro, lo harán para subrayar su respeto a la seperación de poderes y su confianza en que el titular de Justicia maneja más información que ellos.
Tampoco el Gobierno quiso dar ayer su opinión sobre los comentarios de Catalá. Al igual que el PP, optó por el silencio. Desde el ministerio se avanzó incluso la intención de cerrar la polémica lo más rápida y discretamente posible.

Una intromisión

Jueces y fiscales consideran que la opinión de Catalá —que argumentó que el Consejo General del Poder Judicial debería haber actuado antes contra el juez por ese “problema singular”— es una “intromisión” en su labor. Sin embargo, el titular de Justicia se reafirmó en su opinión el mismo lunes y a través de unas declaraciones a EL PAÍS.
“He advertido de que este juez tenía un problema porque así me lo han explicado compañeros suyos y lo saben muy bien en Navarra”, señaló el ministro. “Es mi obligación pedir al Consejo que actúe porque yo no voy a participar en juegos de hipocresía y los datos sobre ese magistrado los tienen ellos; yo no tengo detalles pero sí sé lo que lo me han contado con mucha preocupación sus compañeros”, razonó. “¿Por qué no puedo participar en este debate que se ha producido tras la sentencia por la agresión a una joven cuando yo formo parte de este sector? Yo no debo ser ciego, sordo y mudo”, prosiguió el ministro. “¿Por qué los jueces de las asociaciones pueden opinar sobre esa y otras sentencias y se me niega a mí ese derecho?”, añadió. Y remató: “El respeto absoluto que tengo a la independencia judicial no quiere decir que yo no pueda hablar sobre el funcionamiento de la Justicia”.

lunes, 2 de abril de 2018

HEMEROTECA DEL DIARIO GIJONES " EL COMERCIO"

29 / MAR. / 1978
Unas cinco mil personas asistieron ayer a los actos oficiales de la inauguración de la Escuela de Fútbol del Sporting en Mareo que estuvieron presididos por don Pablo Porta a pesar de que una hora antes fallecía en Barcelona su padre

jueves, 1 de marzo de 2018

Eterno Quini

Quini decía: «El fútbol se acaba, pero los amigos son para toda la vida»


Enrique Castro 'Quini' ha fallecido este martes tras sufrir un infarto mientras se dirigía en coche hacia su domicilio de Gijón.
El fallecimiento, a última hora de esta tarde, se produjo cuando conducía su coche por la céntrica calle gijonesa de Juan Carlos I, por la que se dirigía a su casa.
Quini fue atendido por dos policías nacionales hasta la llegada de una UVI móvil. Los sanitarios lograron estabilizar su estado en un primer momento, pero cuando ya se dirigían al Hospital de Cabueñes sufrió otro infarto que ya no pudo superar.

Enrique Castro González 'Quini' jugó en el Sporting de Gijón desde 1968 hasta 1987, salvó un periodo de cuatro temporadas (1980-1984) que pasó en el Barcelona. Consiguió el Trofeo Pichichi en siete ocasiones: cinco en Primera -dos con el Barcelona y tres con el Sporting- y dos en Segunda.

En su palmarés brillan dos Copas del Rey (1981 y 1983), una Copa de la Liga (1983), una Supercopa de España (1984) y una Recopa de Europa (1982) a nivel internacional. Con la Selección española participó en los Mundiales de 1978 y 1982, además de la Eurocopa de 1980.


 
 
 
La Federación Española de Fútbol (RFEF) ha lamentado la muerte del que fuera jugador internacional Enrique Castro "Quini" y ha recomendado que se guarde un minuto de silencio en su memoria en los próximos partidos de Primera y Segunda División.


Enrique Castro 'Quini' y yo en la escuela de Mareo
 
BIOGRAFIA
 
conocido popularmente como Quini (*Oviedo, Asturias, España, 23 de septiembre de 1949) es un ex-futbolista internacional español.
Debutó con el Club Deportivo Ensidesa, de Tercera División, en 1967. Tras dos temporadas en el club avilesino, ficha por el Real Sporting de Gijón, en el que juega quince temporadas divididas en dos intervalos (1968-1980 y 1984-1987) divididos por el período 1980-1984 en que milita en el Fútbol Club Barcelona. Se retiró en 1987, a los treinta y ocho años. Actualmente ejerce como delegado del Real Sporting de Gijón, tras haber ocupado varios otros cargos en el equipo, como los de secretario técnico y ayudante técnico.
Recibió el Trofeo Pichichi de Primera División en cinco ocasiones, tres de ellas con el Real Sporting de Gijón (1974, 1976 y 1980) y dos con el FC Barcelona (1981 y 1982). Otros dos trofeos conseguidos en Segunda División con el Sporting (1970 y 1977) lo convierten en el futbolista con más trofeos al máximo goleador de toda la historia del fútbol español, superando los seis conseguidos por Telmo Zarra, eso sí, todos en Primera.
Biografía
Infancia y adolescencia
Enrique de Castro González nació el 23 de septiembre de 1949 en Oviedo, capital del Principado de Asturias, hijo de Enrique de Castro (cuyo apodo, Quini, heredará), y María Elena González, siendo el primero de los tres hijos del matrimonio. Sus hermanos son Jesús, que fue portero del Sporting de Gijón durante diecisiete años y falleció ahogado en 1993 en la playa cántabra de Pechón; y Rafael, Falo, que jugó también de portero en el Sporting Atlético, filial del equipo gijonés.
Quini vive en la capital asturiana, en una casa propiedad de su abuela, hasta los cinco años, cuando la familia se traslada a vivir a Avilés, merced a la concesión de una vivienda en el poblado de Llaranes, construido para los trabajadores de la empresa ENSIDESA, en la que trabajaba Enrique de Castro, padre. Allí discurre su infancia y adolescencia.
Estudia en los Salesianos, donde comienza su carrera futbolística. Juega en el equipo del colegio. Así recuerda sus inicios:
ENRIQUE CASTRO GONZALEZ “QUINI”----Mi andadura por el fútbol, aunque parezca un tópico, comenzó prácticamente desde que nací. Pero puedo decir que comencé a jugar en "un equipo" cuando formé parte de los infantiles del Colegio de los Salesianos. Mi primer campo de fútbol fue "La Carbonilla", que como su nombre indica, era de carbón fino esparcido por encima del duro terreno
En edad juvenil pasa a engrosar las filas del Bosco Ensidesa. Así recuerda dicha fase de su carrera:
Con el Bosco jugábamos en uno de los campos que recibían el nombre de "La Toba"; ya teníamos césped y a mí me parecía un magnífico estadio; su principal inconveniente era que en invierno se embarraba
Inicios futbolísticos
Su carrera futbolística empieza a ser prometedora y le resulta difícil compaginarla con sus estudios y proyectos de futuro laboral, viéndose obligado a dejar la escuela de aprendices de ENSIDESA, primero, y la empresa Montajes del Tera, a la que había entrado con la intención de aprender el oficio de soldador, después. Siendo aún juvenil, se le convoca para defender a la selección española en dos partidos del Campeonato Europeo contra Alemania, que apea al combinado español del torneo.
En 1967, merced al enorme olfato goleador que había demostrado, pasa a jugar al primer equipo: el Club Deportivo Ensidesa, de Tercera División, donde coincide con otros históricos del Sporting como Castro, Churruca y Megido. Sus inicios en el equipo son algo decepcionantes: en la banda derecha, donde se le coloca en la demarcación de extremo derecho, parece desvanecerse la capacidad goleadora que había demostrado hasta entonces. Se produce entonces una oferta del Real Oviedo para contratar sus servicios, ofreciéndosele jugar en el Oviedo Vetusta, filial del equipo capitalino, entonces en Tercera División, pero la decisión de su padre entonces es tajante, decantándose por mantener a su hijo en el Club Deportivo Ensidesa, que juega en la misma división pero en el que, al tener su sede en Llaranes, se evita la incomodidad de los desplazamientos a la capital.4 Finalmente, la llegada de un nuevo técnico, José Luis Molinuevo, al Ensi, como se conocía cariñosamente al equipo avilesino, supone el espaldarazo final a la carrera de Quini. Molinuevo lo alinea como interior, y el jugador recupera su acierto goleador. Un soberbio partido contra el filial del Sporting de Gijón, en el que marca cuatro goles, despierta el interés de los ojeadores del equipo gijonés, necesitado de un delantero centro. Así recuerda Quini su trascendental paso por el Ensi:
Mi paso por el Ensidesa va muy relacionado a hechos fundamentales en mi vida. Quizás uno de los más importantes es el haber conocido a mi actual esposa siendo juvenil. También el haber elegido definitivamente el fútbol entre otras cosas .
Los buenos partidos que había hecho con el Ensidesa llaman la atención del equipo gijonés, que contrata sus servicios el 9 de noviembre de 1968.4 Debuta con el Sporting el 22 de diciembre en el Estadio Benito Villamarín de Sevilla, ante el Real Betis, formando la alineación de los gijoneses Castro, Echevarría, Florín, Uribe, Valdés, Herrero I, Lavandera, el propio Quini, Montes, Eraña y Churruca; en un partido que el equipo sevillano ganó por un gol a cero.
Digamos que no fue un gran debut, pero estaba contento, estaba donde quería, había dado un gran paso. El partido transcurrió con toda normalidad para todos menos para el debutante, que era yo; busqué con ahínco el gol que no pude "hacer" y corrí hasta quedar sin aire y con poca fortuna, pero estaba feliz.
El domingo siguiente vuelve a ser alineado, y entonces sí, debuta como goleador, cabeceando un centro de Echevarría en un partido contra el Racing de Ferrol en que el Sporting formó con Castro, Echevarría, Florín, Uribe, Valdés, Herrero I, Lavandera, el propio Quini, Solabarrieta, Eraña y Churruca.
Primer Trofeo Pichichi y llamada a la selección
Su segunda temporada en el equipo supone un importante hito doble: el Sporting consigue, tras diez años en la categoría de plata del fútbol español, el ascenso a Primera División; en lo personal, Quini obtiene el primero de sus siete trofeos Pichichi tras marcar 24 goles y, junto con los también sportinguistas Castro, Herrero II y José Manuel, consigue el campeonato de Europa con la Selección Española amateur bajo las órdenes de José Santamaría, marcando cuatro goles en la final celebrada en Forti di Marmi ante la selección italiana.
Tales éxitos hacen que Ladislao Kubala, seleccionador nacional absoluto, se fije en Quini, convocándole por primera vez en 1970. Tras una serie de entrenamientos, debuta con el combinado nacional el 28 de octubre de 1970 en La Romareda, en Zaragoza, ante Grecia. Tras comenzar el partido como suplente, sustituye a Gárate y marca uno de los dos goles de España, que vence a los griegos por dos goles a uno. El equipo español formó así: Iribar, Melo, Sol (Gallego), Uriarte, Adelardo, Costas, Amancio (Rodilla), Luis, Gárate (Quini), Marcial y Rexach. Aquél sería el primero de 35 partidos con la Selección (el último sería el disputado en Madrid contra la República Federal Alemana el 2 de junio de 1982), con la que disputará dos campeonatos mundiales (Argentina 1978 y España 1982) y una Eurocopa (Italia 1980) pero con la que, sin embargo, marca sólo ocho goles, al disfrutar pocas veces de la libertad del nueve de que gozaba en el Sporting y el Barcelona, encomendándosele a veces labores de marcaje que cumple correctamente pero no tan vistosas como las de goleador a las que estaba acostumbrado, lo cual levantó en ocasiones las críticas de la prensa, como él mismo recuerda:
Recuerdo un partido en Barcelona, en Sarriá, el 25 de febrero de 1974, jugando frente a la Selección Alemana. Salí con la misión específica de no dejar evolucionar a ese fenómeno del fútbol mundial que es Beckenbauer, en sus acciones de ataque y de ordenador de juego. El partido finalizó con 1-0 a nuestro favor y yo había conseguido mi objetivo [...] Pues bien, mi sorpresa fue cuando en la prensa "especializada" se me calificó con un soberano cero.7
Uno de los partidos más destacados de su carrera internacional lo disputó el 20 de noviembre de 1974 en Glasgow, en el estadio Hampden Park ante Escocia, en el que marcó tres goles, uno de los cuales fue anulado, que recuerda así:
Hay una gran jugada por la derecha con centro final de Costas; mi marcador, al que había logrado eludir de un agarrón, se quedó atrás, lo cual facilita que conecté [sic] un gran chut, sobre la marcha que supondría el primer gol para España. En la segunda parte, Planas realiza una jugada sensacional y me da un pase medido; chuto a puerta, siguiendo la trayectoria del balón como tengo costumbre; el portero no sujeta el balón, lo que aprovecho para marcar el segundo gol. Y siguiendo mi racha, en jugada de Villar-Rexach-Roberto Martínez, consigo un buen cabezazo que suponía el tercero, pero que me anulan inexplicablemente.
También con la selección, vive uno de los momentos más amargos de su carrera, llegando a peligrar su continuidad en el mundo del fútbol, el 16 de febrero de 1972 en el estadio Boothferry Park de Hull (Inglaterra) en un partido ante Irlanda del Norte: un codazo de George Best mientras Quini se eleva para cabecear un centro de Rojo I le fractura el pómulo izquierdo, lo cual le mantiene más de un año inactivo. La Federación Española de Fútbol ordena su traslado inmediato a España. A su llegada a Madrid es rápidamente internado y operado, en una delicada intervención a través del interior de la boca. Su recuperación fue lenta, perdiéndose prácticamente toda la temporada 1972-1973.
En la temporada 1973-1974, el Sporting consigue eludir el descenso, tras lo cual todo el equipo cumple la promesa de recorrer los 90 kilómetros que separan Gijón de Covadonga en bicicleta. Espoleado por los ánimos de numerosos aficionados a lo largo del camino, Quini alcanza el famoso santuario en tercera posición.
Aquel año había vuelto el mejor Quini, que obtiene su segundo trofeo Pichichi, primero en la máxima categoría, tras marcar 20 goles. Ello hace que se fijen en él clubes de mayor potencial, pero el llamado derecho de retención lo mantuvo en el equipo gijonés, tras lo cual hizo unas polémicas declaraciones al diario catalán Dicen que, cuando fueron aireadas por la prensa gijonesa, molestaron a la afición sportinguista. El 7 de octubre de 1974 el Sporting jugaba contra el RCD Espanyol en El Molinón. Durante los prolegómenos del partido, en los entrenamientos previos y después al saltar el equipo al campo con Quini a la cabeza, el público mostró su enfado con una sonora bronca. Cuatro goles de Quini cambian completamente los ánimos de la afición, que al acabar el partido dedica al jugador un enorme aplauso.
En lo personal, el 1 de julio de 1974 es un día importante en la vida de Quini: ese día se casa con María de las Nieves Fernández, su novia de toda la vida, en la parroquia de San Jorge de Heres, en el pueblo asturiano de Luanco. Así lo recuerda él:
La verdad es que estaba con un "flan" en mi debut de hombre casado, pero aún con nerviosismo era feliz, muy feliz. A la salida de la iglesia una gran "chiquillada" con pancartas y uniformados con las camisetas rojiblancas me dieron la primera enhorabuena: los gritos de ¡VIVAN LOS NOVIOS! y ¡AUPA SPORTING! se mezclaban con el buen humor reinante.9
El 10 de agosto de 1975 nace Lorena, primera de dos hijos. El segundo, nacido el 2 de octubre de 1979, se llamará, como él y como su padre, Enrique.
Fichaje por el FC Barcelona y su secuestro
En la temporada 1975-1976, Quini vuelve a obtener el trofeo Pichichi tras marcar 21 goles. Sorprende el hecho de lo hizo a pesar de que ese año, el Sporting descendió a Segunda División. Aquel año el FC Barcelona de Johan Cruyff hace al Sporting una cuantiosa oferta: 40 millones de pesetas, que en unas semanas subieron a 50, por los servicios de Quini. El entonces presidente del club catalán, Agustí Montal, viajó a Gijón con el objetivo de cerrar el fichaje, que finalmente no se concretó por la rotunda negativa del Sporting, lo cual molestó hondamente al jugador, que llegó a pensar en retirarse del fútbol:
Por aquel entonces medité mucho si retirarme o no, máxime cuando me surgió una oferta muy interesante de una firma de tejidos catalana. Si no me "arreglaba", había decidido dejarlo.10
Pasarán todavía cuatro años hasta que, finalmente, el tan largamente buscado traspaso de Quini al FC Barcelona se concrete tras pagar 82 millones de pesetas, una cifra astronómica para la época. Ello sucede en la primera semana de junio de 1980, convirtiéndose en una de las noticias deportivas más sonadas del verano. En aquella primera temporada en Barcelona, Quini obtiene, por sexta vez, cuarta en Primera División, el trofeo Pichichi con 20 goles, algo completamente insólito por un acontecimiento que entonces convulsionó el fútbol español: el 1 de marzo de 1981, después de finalizado el encuentro FC Barcelona 6 - Hércules de Alicante 0, en el que marcó dos goles, Quini es secuestrado por dos individuos que lo encañonan con una pistola y se lo llevan en su propio coche, iniciando un calvario de veinticinco días para el jugador y para sus compañeros del FC Barcelona (especialmente para Bernd Schuster, que se había hecho gran amigo del asturiano), que llegan a plantearse la decisión de no jugar hasta la liberación de Quini y a los que el acontecimiento conmociona hasta el punto de sumar sólo un punto durante los cuatro encuentros en los que el jugador estuvo ausente. Todo esto provocó que el equipo perdiera la Liga de aquel año cuando, tras un muy mal comienzo, el Barça se había colocado segundo a sólo 2 puntos del líder11 , el Atlético de Madrid, al cual debía visitar a la jornada siguiente. Inversamente, su liberación infundió de ánimo a un equipo que ganó arrolladoramente la Copa del Rey, en la que Quini también fue máximo goleador con once goles.
Ésta fue la secuencia de los hechos:12 13 tras el partido, dos individuos, delincuentes comunes sin antecedentes, introducen a Quini por la fuerza en una furgoneta DKW y se lo llevan. Hacia las dos de la mañana de aquel 1 de marzo, María Nieves, esposa de Quini, preocupada al no saber nada de su marido, a quien esperaba en el aeropuerto de El Prat con sus hijos tras regresar de Asturias, toma un taxi, llega a casa, donde lo encuentra todo abierto y con las luces encendidas y hace una serie de llamadas. Al comprobar que nadie sabe nada, comienza a sospechar y avisa de lo ocurrido a la policía y la Guardia Urbana. Alexanko y Óscar Segura investigan por su cuenta, sin resultado, y comunican al presidente Josep Lluís Núñez de lo ocurrido. Éste moviliza a la directiva y se pone en contacto con Josep Cordech, gobernador civil, que moviliza a la Brigada Antiatracos. Alexanko, Segura y Núñez pasan toda la noche en casa de los Castro, en medio de gran tensión.
Al día siguiente, a las 12:30 del mediodía, se presenta la denuncia oficial de desaparición. La noticia ya es pública: a casa del jugador acuden directivos, jugadores y amigos; en la puerta de su casa se concentran decenas de periodistas y curiosos; son enviados numerosos telegramas y llamadas de ánimo. En una batida de la policía, se localiza el coche de Quini, con las puertas abiertas.
A las 15:00 el diario La Vanguardia recibe una llamada falsa de un individuo anónimo que reivindica el secuestro como representante de un supuesto "Batallón Catalano-Español" y comunica que Quini sería liberado después del siguiente partido contra el Atlético de Madrid, justificando el acto porque "un equipo separatista no puede ganar la Liga". Al cabo de cuatro horas, el mismo periódico recibe la llamada de un grupo autodenominado PRE que exige 350 millones por la liberación del futbolista. Se desconfía de la llamada. Por la noche, Jesús y Falo, hermanos de Quini, llegan desde Asturias, donde se quedan los padres, muy afectados. A la salida del domicilio de Quini, Núñez declara que "no hay ninguna noticia" y reconoce que recientemente varios jugadores habían recibido anónimos amenazantes. Aquel mismo día, hacia la medianoche, se encuentra en una cabina de Hospitalet una carta firmada por el jugador en la que expresa que se encuentra bien. Se rastrea toda la zona, pero sin éxito.
El 3 de marzo, martes, la prensa nacional e internacional se hace eco de la noticia y publica que los secuestradores ya se han puesto en contacto con la entidad barcelonista y reclaman unos cien millones de pesetas. Se producen numerosas muestras de solidaridad. La moral de los jugadores del FC Barcelona está destrozada, los entrenamientos se reducen al mínimo por el nerviosismo y la tristeza. A las 23:30 de aquella noche, los secuestradores se ponen en contacto con Mari Nieves, que les pide poder hablar con su marido, a lo que aquéllos se niegan, provocándole un ataque de nervios. Al día siguiente, los periódicos publican una carta de los padres de Quini suplicando su liberación y recogen unas declaraciones del vicepresidente del FC Barcelona, Nicolau Casaus, en las que expresa que está "dispuesto a dar mi vida por su libertad"; y de los jugadores del club catalán, que dicen estar dispuestos a renunciar a la Liga con tal de que Quini sea liberado.
El 5 de marzo, los compañeros de Quini en el FC Barcelona se reúnen en el Camp Nou y elevan una plegaria dirigida por mosén Joaquín Francés en español, catalán y alemán. Algunos jugadores se posicionan a favor de no disputar el próximo partido de Liga ante el Atlético de Madrid: Bernd Schuster afirma que "no jugaré, además de piernas tengo corazón, sólo quiero que vuelva Quini", pero la Federación se niega a alterar el calendario. El partido se disputa el día 8, y el club culé resulta derrotado en Madrid por un gol a cero. Ramírez, sustituto de Quini, sale al campo con el número 14 en vez del 9, dorsal habitual de Quini, que le correspondería. Unos cinco mil aficionados esperan a la plantilla en el aeropuerto de El Prat, donde reciben a los jugadores con gritos de "¡Quini libertad!". Al día siguiente, la agencia EFE anuncia que fuentes próximas a la directiva señalan que la liberación es inminente y que el club ha pactado la cantidad a pagar a los secuestradores, lo cual niega la entidad barcelonista. El 15 de marzo, ante la UD Salamanca, el Barcelona vuelve a resultar derrotado por dos goles a uno, y el 22 de marzo en Zaragoza empata a cero.
El desenlace final del calvario de Quini se produce el 25 de marzo de 1981. El plan de los secuestradores, que habían pedido cien millones de pesetas como rescate que debían ser depositados en una cuenta bancaria en Suiza con la excusa de que el FC Barcelona tuviese que cobrar una cantidad de la firma suiza Omega en la cuenta bancaria proporcionada por los captores de Quini. Nicolau Casaus se trasladó a Ginebra a supervisar la operación. La cooperación de las policías española y suiza permite levantar el tradicional secreto bancario suizo, y se descubre al titular de la cuenta, Víctor Manuel Díaz Esteban, un electricista de veintiséis años que no tarda en llegar a Suiza. Cuando retira un millón de pesetas, es inmediatamente identificado. Se investiga dónde se alojaba y se siguen sus pasos, y es capturado de camino al aeropuerto para coger un avión hacia París. Se obtiene la confesión del lugar donde está recluido Quini: un zulo en un taller mecánico situado en la calle Jerónimo Vicens de Zaragoza. A las diez de la noche, la policía entra en el local y libera al futbolista. Diez minutos después se ponen en contacto con Mari Nieves, trascendiendo poco después el final feliz de la noticia. La gente se agolpa ante la Dirección General de Policía de Barcelona para esperar la llegada de Quini, que sale desde Zaragoza con el jefe de policía de dicha ciudad. Se canta el "Asturias, patria querida"; a las dos y media de la mañana llega la comitiva y un Quini demacrado, con barba de varios días y visiblemente agotado baja de un SEAT 131 en medio de la ovación de miles de aficionados.
Tras su liberación, Quini tiene buenas palabras para sus captores y retira la acusación contra ellos, aunque el FC Barcelona decide seguir adelante con la causa y pedir treinta y cinco millones de pesetas de indemnización al considerar que había sido perjudicado gravemente, ya que había perdido el título de Liga al cual tenía serias opciones antes del secuestro. El abogado del club pidió además veintitrés años de cárcel para los secuestradores y dos para el encubridor. La sentencia, dictada el 15 de enero, condenó a los acusados a diez años de prisión y a pagar cinco millones al jugador, dinero al que éste renunció.
El 24 de enero de 1982, Quini marcaba el gol número 3000 en Liga para el FC Barcelona en el Camp Nou frente al Club Deportivo Castellón.
Retirada y vuelta a los estadios
Con el FC Barcelona Quini ganó todos sus títulos por equipos: dos Copas del Rey (en 1981 ante su ex-equipo, el Real Sporting, al que marcó dos goles; y en 1983 ante el Real Madrid), una Copa de la Liga (1983) y una Supercopa de España en 1984. Tras aquella última temporada en el FC Barcelona, con treinta y cinco años, decide retirarse del fútbol, y el equipo catalán le organiza un partido homenaje, polémico por la negativa del entonces presidente de la entidad, Josep Lluís Núñez, a que participase en él Diego Armando Maradona, fichado del SSC Nápoles meses atrás, cuya participación deseaba Quini, con quien el argentino mantenía buena relación. Finalmente Núñez consiguió su objetivo y los participantes en el homenaje fueron los siguientes: su hermano Castro, Urkiaga, Nuñez, Maceda, Camacho, Marquez, Da Silva, Figueroa, Cruyff, Kempes, Amarilla, Arconada, N'Kono, Gimenez, Dani, Rexach, Urruti y Moran.
Un mes después del homenaje, Quini reconsidera su decisión y vuelve a los terrenos de juego, retornando al Sporting, en donde se mantendrá aún tres temporadas. Curiosamente, disputa su último partido el 14 de junio de 1987 ante el FC Barcelona. Desde entonces, Quini sigue vinculado al equipo gijonés, en el que actualmente ejerce las funciones de delegado.
Fuera de los terrenos de juego
El 7 de febrero de 2008 fue operado de una afección cancerosa de la que se recupera satisfactoriamente. Este hecho ha desatado la solidaridad de los aficionados españoles de todos los colores que inundan de comentarios de apoyo y cariño las páginas de prensa deportiva de internet donde se informa de su evolución.
Clubes
• Club Deportivo Ensidesa (España) - 1966 - 1968
• Real Sporting de Gijón - (España) - 1968 - 1980
• FC Barcelona - (España) - 1980 - 1984
• Real Sporting de Gijón - (España) - 1984-1987
Títulos
Trofeo Pichichi
• Real Sporting - 1969/1970 - 24 goles - Segunda División
• Real Sporting - 1973/1974 - 20 goles - Primera División
• Real Sporting - 1975/1976 - 21 goles - Primera División
• Real Sporting - 1976/1977 - 27 goles - Segunda División
• Real Sporting - 1979/1980 - 24 goles - Primera División
• FC Barcelona - 1980/1981 - 20 goles - Primera División
• FC Barcelona - 1981/1982 - 26 goles - Primera División
Campeonatos Nacionales
• FC Barcelona - Copa del Rey - 1980/1981
• FC Barcelona - Copa del Rey - 1982/1983
• FC Barcelona - Copa de la Liga - 1982/1983
• FC Barcelona - Supercopa de España - 1983/1984
Copas Internacionales
FC Barcelona - Recopa de Europa - 1981/1982
Participaciones en campeonatos de selecciones
• Eurocopa 1976 - España
• Copa Mundial de Fútbol de 1978 - España
• Eurocopa 1980 - España
• Copa Mundial de Fútbol de 1982 - España
Bibliografía
• "Quini, del secuestro a la libertad", de Enrique García Corredera y Antonio Rubio. Barcelona, 1981, Editorial Planeta. ISBN 84-320-3588-2.

jueves, 1 de febrero de 2018

Sin autobús "me pongo de mala ostia"

Publicado en el Diario El comercio de Gijon
1/2/2018
Lucía Martínez es una gijonesa con una discapacidad que la obliga desde hace años a usar una silla de ruedas. Una afección en las manos la obligó a cambiarla recientemente por otra eléctrica, conocida como 'scooter'. En realidad, es más pequeña, incluso, que un carrito de bebé. Pero la semana pasada se encontró con la desagradable sorpresa de que los conductores de los autobuses de EMTUSA no le permitían acceder a los vehículos. En principio, hablaban de un 'vacío legal' e, incluso, «un conductor dijo que era un ciclomotor, porque funciona con un manillar y no con un mando, como otra», explica.
La realidad es que lleva varios días sin poder coger el autobús en Nuevo Roces , donde reside, para trasladarse hasta el centro de Gijón  «Un día me dijeron que no estaban permitidos los 'scooters'; otro, que había un vacío legal, y otro, que dependía del conductor, porque era su responsabilidad si me pasaba algo», relata Lucía Martínez, que anteayer presentó la correspondiente reclamación en EMTUSA para que «proceda a dar una solución a mi problema de movilidad». En el documento presentó, incluso, el testimonio de una viajera que fue testigo de lo ocurrido: «Es Benita Gómez. No la conocía, pero me dio hasta su teléfono para ayudarme. Le estoy muy agradecida», apunta.

La empresa asegura que el conductor decide en función de la seguridad del resto de usuarios

El caso es que su 'scooter' cuanta con ruedas antivuelco, solo tiene 101 centímetros de longitud y 50 de anchura, sistema de freno inteligente y alcanza una velocidad de seis kilómetros por hora. El fabricante resalta su seguridad y cuenta con el mismo sistema de anclaje a un autobús que cualquier otra silla eléctrica. Es más, su amiga Carmen Hernández, que tiene uno de esos modelos que se guían con un 'joystick', ya presentó una queja ante EMTUSA hace un par de meses «porque volqué. Y mi silla sí puede subir al autobús y la de Lucía resulta que no».

«Puede subir»

Lucía Martínez presentó la reclamación en la Casa Rosada, lo que motivó que en EMTUSA aún no tengan constancia del hecho. De todas formas, desde la empresa municipal aseguraron a EL COMERCIO que «un 'scooter' puede subir a un autobús en las mismas condiciones que una silla de ruedas normal». Rechazan que exista vacío legal alguno, tal y como le habían informado en un primer momento a la afectada, pero, como casi siempre, hay algún pero. Según indicaron desde EMTUSA, «hay la salvedad de que el autobús tenga poco espacio para esa silla, con lo que quedaría a criterio del conductor que pudiera subir o no. También tiene que ver si hay condiciones de seguridad para los demás usuarios».
Dado que cualquier posible percance -a pesar de que el 'scooter' cuenta con los sistemas de anclaje habituales- quede bajo la responsabilidad del conductor del autobús es por lo que Lucía Martínez lleva días sin apenas poder moverse del entorno de su casa. «Compré esta silla porque creía que era lo mejor y ahora me veo con este problema. Me causa mucha impotencia», se lamenta, a la espera de que desde EMTUSA le puedan ofrecer una solución a una situación que considera a todas luces «injusta».